El Hierro

El Hierro, la Isla misteriosa y mágica. La isla más pequeña del Archipiélago Canario, conserva su entorno casi como ha sido creado por la propia naturaleza. No ha sufrido excesivos cambios producidos por el hombre y aún conserva su armonía.
Localizada en la zona más avanzada del Atlántico y con el Meridiano Cero (en la Punta de Orchilla) marcando el punto más alejado del mundo conocido, antes de la conquista de América, la Isla es un dibujo de contrastes y sorpresas, un paraje por descubrir, la unión entre mar y montaña, frío y calor, acantilado y llanía.
El Hierro es la más pequeña y occidental de las siete islas que conforman el archipiélago canario. Pertenece a la provincia de santa Cruz de Tenerife. Con apenas 278 kilómetros cuadrados de superficie y una altitud máxima de 1.501 metros, alberga un rico patrimonio natural y una gran diversidad de ecosistemas, de los que más de la mitad se encuentran protegidos por la Ley de Espacios Naturales, destacando sus espectaculares acantilados, con desniveles de hasta 1200m y las retorcidas forma de la lava, que aquí llaman lajiales. En el año 2000, la UNESCO se sumó a este reconocimiento, declarando a la menor de las Islas Canarias como Reserva de la Biosfera. Enlace: http://www.unescocan.org/RBElHierro.htm Este pequeño tesoro de la biodiversidad contiene una sorprendente variedad paisajística, desde las excelentes muestras de sabinares y densos pinares de pino canario, además de las fayas, los brezos y la laurisilva (reducto de un bosque que pervive desde el jurásico), hasta las zonas rocosas y los grandes acantilados, sin olvidar los relevantes monumentos geológicos y coladas de lava que ponen de manifiesto su origen volcánico.
Sus gentes, conscientes de la importancia de mantener la sostenibilidad, y la pureza del El Hierro, a la par que compatibilizarla con la vida de su ecosistema, han dado pasos hacia el objetivo.
El mayor exponente de esta realidad ha sido la Central Hidroeólica Gorona del Viento, (Enlace: http://www.goronadelviento.es/) proyecto que tiene como objetivo el diseño, desarrollo, construcción y puesta en servicio de un sistema hidroeólico capaz de cubrir la demanda eléctrica en El Hierro, convirtiendo la isla en un territorio autoabastecido eléctricamente solamente por energías renovables.
Podríamos sumar la apuesta por las tradiciones, la agricultura ecológica, la conservación del paisaje en tierra y mar, la vegetación generosa y florida, la paz que se respira, la amabilidad de sus habitantes… Muchos tesoros esconde la Isla de el Hierro.

Breve reseña histórica

El nombre de la Isla proviene del lenguaje aborigen Hero o Ecero, pero durante la conquista, se transformó por similitud con la palabra castellana. Los pobladores de la Isla eran los bimbaches o bimbapes, habitantes que provenían del norte de África. Se han encontrado inscripciones en las rocas, que corresponden en un 90% al Gran Atlas en el norte de África y otras serían alfabéticas.
La conquista de la Isla se produjo mediante negociaciones a principios del S.XV cuando fue incorporada a la corona de Castilla. Jean de Bethencourt, el conquistador normando, tuvo como prisionero a Augerón, hermano de Armiche, monarca de la Isla, quien fue medidor entre los aborígenes y los conquistadores. Bethecourt prometió al monarca respetar la libertad de su pueblo a cambio de la rendición, pero no mantuvo su palabra y un gran número de sus habitantes fueron vendidos como esclavos.
Se ha confirmado la presencia de los aborígenes en esta isla al menos desde el año 120 de nuestra era. De su vida nos han legado un buen número de petroglifos en estaciones como El Julan y La Caleta. También nos dejaron el Tagoror (lugar de reunión), numerosas cuevas habitación, concheros, aras de sacrificio e infinidad de útiles y ajuar que hablan de una vida austera. Practicaban la recolección y poseían animales de pastoreo como cerdos y cabras. Sus rituales tenían que ver con un cerdo sagrado al que llamaban Aranfaibo y sus dioses eran Eraoranzan y Moneiba.

Economía

La economía de la Isla se basa en la ganadería, el cultivo de frutales, la pesca y el turismo, éste último no es masivo como en otras islas y se dirige al turismo rural y senderismo. En la ganadería es principalmente de ovejas y cabras, destacando estas por ser descendientes de la especie criada por los bimbaches. La producción de canes es escasa, mención aparte de la producción de carne ecológica en El Pinar. La ganadería se desarrolla especialmente para la producción de leche con la que se elaboran ricos y apreciados quesos.
La artesanía también es un ingreso para la Isla, encontrándose las tejedoras de lana, la elaboración de cestos de mimbre y caña, la alfarería en barro y el tallado de la madera.
En la gastronomía, al igual que en el resto de las Islas, el pescado ocupa un lugar relevante, frito, guisado o a la plancha, acompañado de papas arrugadas y mojos verde o rojos. El gofio amasado, escaldado, en postres o con leche para el desayuno es muy apreciado. La quesadilla es el postre más típico. Y no debemos olvidar sus quesos.
Una gran variedad de vinos de diferentes partes de la Isla acompañan la exquisita cocina.